Comprobamos funcionamiento general, alarmas y parámetros básicos del equipo.
Indicamos si viene de laboratorio privado, hospital, industria, y qué historial conocemos del equipo.
Revisamos qué piezas críticas siguen disponibles o qué alternativas compatibles existen.
Ajustamos el precio según antigüedad, horas de uso y posibles futuras inversiones.
Comentamos qué equipos tienes, qué necesitas resolver y te proponemos opciones realistas según tu presupuesto y plazos.
Prepararemos para ti un pequeño listado con equipos y repuestos que encajen con tu tipo de laboratorio, marca y requisitos de uso.
Si conoces la referencia o el modelo del equipo, buscamos el recambio compatible y te indicamos disponibilidad y alternativas.
Valoramos tus equipos en desuso para posibles reacondicionamientos o uso como fuente de piezas, evitando que se queden ocupando espacio.